Guía de
ocio de La Habana
(Fotos Yayabo.net)
Habana
Café del Meliá Cohíba
El
cabaret del Hotel Meliá Cohíba de La Habana es uno de los
lugares nocturnos de la capital cubana que según las guías
turísticas debe de ser visitado por el turista o el
visitante extranjero. Así que la patrulla de la Guía de
ocio
de La Habana de Yayabo.net se fue ahí para
tomarle el pulso al Habana Café.
El
cabaret está situado en la enorme mole del Meliá Cohíba,
entre el Hotel Riviera y la Galería de Prado, frente al
malecón habanero. Es un lugar agradable, diseñado con
objetos nostálgicos y fetiches de la Habana de los años 50
del siglo pasado. El diseño sin ser algo del otro mundo es
funcional y agradable.

Los
viernes, el Habana Café ofrece un espectáculo en el que el
plato fuerte debe de ser un artista o grupo conocido en
Cuba. El día que la patrulla de Yayabo visitó el lugar, el
30 de marzo, le tocó el turno a David Blanco, un roquero
cubano que aunque padece de la enfermedad de las gafas
oscuras, como casi todos los artistas cubanos (algo ya
pasado de moda en el resto del planeta),
ofrece un espectáculo sencillo y contagioso, con un abanico
musical impresionante, acompañado de una pequeña banda en la
que destaca la bongosera más sexy de La Habana.
El
resto del show es lamentablemente mediocre y aburrido y
realmente nos preguntamos porque la entrada del Habana Café
es la más cara (excluyendo al Tropicana) de La Habana: 20
CUC por persona para consumir la mitad. (1.20 Euros por CUC
aproximadamente). Los tragos, aunque generosos son también
de unos precios que solamente muy pocos en Cuba se pueden
permitir, unos 4 CUC por una margarita o un Gin and Tonic,
por ejemplo. (El salario medio
del cubano es al mes de unos 10 CUC).
Así
que la gran clientela del Habana Café son los extranjeros,
en su gran mayoría italianos y españoles acompañados de sus
“escoltas”, jóvenes y bellas cubanas que se dejan invitar
por los extranjeros porque evidentemente es la única
oportunidad que tienen para visitar tan exclusivo y caro
cabaret, y uno que otro cubano que tiene acceso de una forma
u otra a la moneda fuerte cubana.
La
patrulla de Yayabo fue situada en una mesa de la segunda
fila y todo parecía transcurrir sin problemas hasta que
comenzó el show de David Blanco. De repente nos encontramos
con el problema de que ante nosotros se levantaba inmóvil
una enorme columna, y que no podíamos ver el show. Movimos
las sillas al pasillo e inmediatamente se nos acercó un
ejercito de camareros y nos dijeron que no podíamos estar
ahí y que regresáramos a la mesa. La forma no fue nada
cordial y tenía el tono de una orden marcial. Entonces le
dijimos que o nos devolvían el dinero o nos cambiaban de
mesa. Había una gran cantidad de meses vacías, sobre todo en
la primera fila. Pero según los camareros las mismas estaban
reservadas para seis personas y nosotros éramos solamente 2.
El estira y encoge se prolongó los primero 20 minutos
del show de David Blanco,
que no pudimos ver, ya sea por la
columna o por las insistentes
interrupciones de los camareros, hasta que
finalmente llegó la gerente y nos cambio para una mesa mucho
más atrás, pero dónde se podía ver más o menos el
espectáculo. Las mesas de la primera fila, permanecieron
vacías toda la noche, y algunas habían sido ocupadas por 2
personas de origen extranjero.
Nadie
nos dio siquiera una disculpa. Así las cosas en el
Habana Café.
Recomendación de la Guía de ocio de
Yayabo:
(3 palmas)
Precio: Caro para el servicio y el
espectáculo que presenta
Trato: Impersonal y tardío (no se
corresponde a los precios y la fama del lugar)
Comida: Cara y sin sabor, el servicio se demora en exceso y
la comida a menudo llega fría a la mesa